Negro

Ayer me odié más que nunca. Y más cuando celebré esa oda de buen fútbol que interpretó el Zenit de San Petersburgo en la final de la UEFA Cup ante el Glasgow Rangers. No, no se equivoquen. No es que traicionara a mis colores y me entregara a la orgía rusa. No fue eso. Tampoco que la añoranza por el jogo bonito me provocara una envidia insana. Simplemente me sentí traicionado por la contradicción entre lo mejor y lo peor del fútbol, ese deporte que tanto me toca las pelotas. Y mucho.
Miren por donde que ayer ambos equipos me daban más rabia que nunca. Los escoceses, bárbaros del siglo XXI, destructores de todo cuanto se entiende por ejemplo de seguidor. “¡Pero si animan todo el partido! Eso sí es una afición!”. Claro. Van tan borrachos que apenas pueden seguir lo que ocurre, y tras de sí dejan un rastro de cervezas, orines, vómitos e incivismo. Las hordas incivilizadas de nuestra Era, con sus caras desencajadas, gritos de guerra, estandartes de colores y pecho descubierto. Ayer me alegré cuando perdieron la final.

Y el Zenit? ¡Ah!, que diría Monegal. El conjunto que ha sido capaz de sorprender a toda Europa hasta el último momento también tiene su lado oscuro. Y en su caso, se trata de la cloaca del mundo balompédico. Si vuelven a ver el partido, observen bien a lo jugadores titulares. Después examinen a los suplentes, al cuerpo técnico, incluso a los portabotellas, si es necesario. Quizás se hayan percatado. Ni un solo jugador negro. La inteligente afición del equipo ruso se niega a aceptar jugadores de color en sus filas. Incluso su entrenador, el prestigioso exseleccionador holandés Dick Advocaat, acepta y permite la situación, admitiendo que “estaría contento de fichar a uno, pero a los fans no les gustan los negros”. ¡Pobres seguidores rusos! No entienden que se engañan a sí mismos, porqué ellos son también como aquello que tanto odian. Negros. Pero no por la oscuridad de su piel, obviamente algo que no considero negativo. Su negro es distinto. Es el de la suciedad del estercolero. El de la inmundicia del fútbol. Negro putrefacto.

Con su victoria de ayer, el Zenit se mostró a ojos del mundo, y dijo “estoy aquí”. El problema es que nació como lo hacen las flatulencias: saliendo por el agujero más oscuro de todos.

~ por cubero en Mayo 16, 2008.

Una respuesta to “Negro”

  1. No saben lo que se pierden los aficionados del Zenit… ahí en Rusia están triunfando grandes jugadores como Vagner Love o Jo (los dos brasileños negros) y con un calidad exquisita. Una auténtica lacra el racismo en el futbol, aunque Alex, no hay que generalizar, ni todos los aficionados del Rangers son unos borrachos, ni todos los del Zenir son xenofobos. En algunas ocasiones unos pocos “ultras” dan mal nombbre a toda una afición. Ahí estan los ejemplos de los Boixos Nois en el Camp Nou, o de los ultras blanquiazules, que insultan hasta su propio portero por ser negro.

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